PREMIO A LA INNOVACIÓN EXPOBIOMASA 2019
ABP Food Group es reconocida como un líder de la industria en el Reino Unido cuando se trata de prácticas sostenibles e iniciativas ambientales.

ABP Food Group es reconocida como un líder de la industria en el Reino Unido cuando se trata de prácticas sostenibles e iniciativas ambientales.

En 2015, la compañía abrió el primer matadero certificado de emisiones neutra del mundo en Ellesmere (Reino Unido), donde el material de desecho de la operación de procesamiento de alimentos se usa junto con aceite de cocina usado para proporcionar los requisitos de energía de la instalación. La compañía que emplea a más de 600 personas en todo el Reino Unido decidió invertir en un nuevo proyecto, que debería dar como resultado la producción de una leche sin carbono.

Una inversión de 24,6 millones € por parte de la división renovable de ABP Food Group, Olleco, para abrir una instalación de digestión anaeróbica de 15 MW en Aylesbury, Buckinghamshire, que creará suficiente energía verde para abastecer de manera sostenible el equivalente a 12.000 hogares. La instalación de ABP Food Group está ubicada adyacente a la lechería Arla, lo que permite al productor lácteo convertirse en una instalación de procesamiento de leche neutra. Robert Behan, de Olleco, dijo que la nueva instalación es un excelente ejemplo de la economía circular, con múltiples socios de la cadena de suministro trabajando juntos para lograr un resultado verdaderamente sostenible. Esta moderna instalación de Olleco convertirá más de 100.000 toneladas de residuos en calor, energía y biometano para exportar a la red nacional, y biofertilizantes para los proveedores agricultores de ABP Food Group y Arla.

Más info: http://www.europeanbioenergyday.eu/a-zero-carbon-milk-processing-facility-2/
 

Asociación Sueca de Bioenergía publica cada año el mapa de BioHeat, que muestra todas las redes de calor en el país que usan biomasa como combustible. El mapa de 2017, publicado en febrero de este año, muestra 511 instalaciones. 292 de estas plantas generan más de 10 GWh de calor. Las 219 restantes son plantas más pequeñas que suministran 2-10 GWh. Además, hay una cantidad de plantas aún más pequeñas, que no se muestran en el mapa.

Asociación Sueca de Bioenergía publica cada año el mapa de BioHeat, que muestra todas las redes de calor en el país que usan biomasa como combustible. El mapa de 2017, publicado en febrero de este año, muestra 511 instalaciones. 292 de estas plantas generan más de 10 GWh de calor. Las 219 restantes son plantas más pequeñas que suministran 2-10 GWh. Además, hay una cantidad de plantas aún más pequeñas, que no se muestran en el mapa. Hoy en día, casi todas las ciudades y pueblos de Suecia tienen district heatings  para calentar edificios de apartamentos, viviendas unifamiliares y entregar agua caliente o vapor a las industrias. Los district heatings representan el 57% de toda la energía utilizada para la calefacción de edificios y agua caliente.

Casi todas los district heatings utilizan biomasa como fuentes de energía. Algunos también usan turba, mientras que un par usan paja. Casi toda la biomasa utilizada proviene de combustibles de madera como astillas de madera, corteza, aserrín, residuos forestales, pellets de madera, desechos de madera o siembra de rotación corta. Las últimas estadísticas de combustible de 2015 muestran que el 63 % de todos los combustibles utilizados para la calefacción urbana en Suecia provienen de la biomasa, con el 13 % de los residuos municipales y la turba, y el 8 % del calor residual industrial, de los cuales una gran parte proviene de las industrias forestales. El uso de combustibles fósiles en la calefacción urbana es inferior al 8 % y ha seguido disminuyendo año tras año.

La mayor parte de la biomasa utilizada es residuos y productos de desecho de bajo valor que se obtienen localmente, creando empleos para agricultores, propietarios de bosques y empresarios y transportistas locales. El 90 % de las plantas de calefacción son plantas de cogeneración (calor y electricidad) que producen calefacción para el district heating y electricidad. La eficiencia energética de tales plantas es muy alta: alrededor del 95 % de la energía en el combustible termina como energía y calor útil. Muy poca energía escapa a través de la chimenea, y con la condensación de los gases de combustión, se recupera casi toda la energía de los gases de combustión. Antes de la crisis del petróleo en la década de 1970, todas las plantas de calefacción suecas usaban aceite. Hoy en día, casi no se usa petróleo, y solo cantidades limitadas de carbón y gas. El cambio de petróleo fósil a biomasa renovable se ha completado prácticamente.

Ver mapa BioHeat: http://www.europeanbioenergyday.eu/wp-content/uploads/2017/08/Bioheat-map-2017.pdf

Una de las mayores fábricas productoras del sector trabaja cada día por la estabilización de las tarifas y vela por la continuidad del suministr de pellet de calidad certificada Enplus bajo la marca BURPELLET.

Hace ocho años, la firma maderera Hijos de Tomás Martín, asumió un gran reto y todo un compromiso empresarial y social, iniciando su andadura en el sector de la biomasa con la fabricación de pellet de calidad certificada Enplus bajo la marca BURPELLET. Su localización, en medio de los bosques burgaleses, y el panorama social actual hace que esta empresa familiar abogue día a día por la creación de empleo y el desarrollo rural. Su plantilla se ha incrementado de 40 trabajadores en 2010 a 100 trabajadores directos en 2019 y con un apoyo constante a la sociedad rural que lucha por el futuro del medio ambiente para el disfrute de futuras generaciones.

La alternativa a la biomasa ha calado en la sociedad como solución a las necesidades domésticas e industriales, convirtiendo al pellet en un combustible que aprovecha una materia prima local no deslocalizable y evita la dependencia y volatilidad de los combustibles fósiles. En España, la capacidad de producción de pellet doméstico instalada en 2018 era de dos millones de toneladas, siempre muy superior a la demanda y la producción nacional que de 600.000 toneladas dicho año.

En el último año se ha encarecido ligeramente el pellet, tras llevar muchos años bajando. Erróneamente, se había extendido la opinión de que se debía a la escasez de materia prima y la saturación del mercado. Al respecto, la Conferencia Internacional del Mercado del Pellet Doméstico ha puesto de manifiesto que nada más lejos de la realidad. El sector se ha visto afectado por los cambios administrativos e informáticos de las contrataciones públicas y adjudicaciones de licitaciones de madera, que han impedido a las empresas del sector acceder a un recurso que en nuestro país está infrautilizado, ya que actualmente consume un 35% de los recursos forestales que generan nuestros bosques cada año, que se sitúan en 50 millones de metros cúbico, y aún no se aprovechan para ningún uso el 65%. Se espera que en los próximos meses la situación se estabilice facilitando el acceso a los montes armonizando así la oferta y demanda de materias primas.

Burpellet, una de las mayores fábricas productoras del sector trabaja cada día por la estabilización de las tarifas y vela por la continuidad del suministro, adecuando su producción a la demanda y realizando inversiones que le han permitido aumentar su capacidad de producción. Consciente de la fuerte estacionalidad de la demanda, mantiene constante la producción y cuenta con stock suficiente capaz de abastecer las necesidades de sus clientes, evitando rupturas de inventario a sus distribuidores y desabastecimiento del cliente final.

Fuente: AVEBIOM, Diario de Burgos.

96.660 metros cúbicos (el contenido de 30 piscinas olímpicas) de biomasa almacenadas en 40 parcelas casi cuadradas de 21 x 23 metros de ancho y 5 metros de alto darán suministro a la central de Cubillos del Sil.
La capacidad de absorción de carbono de nuestros montes y su stock de carbono se monitorean cuidadosamente. Los cambios en las reservas de carbono no se deben observar en unos pocos años y en sólo un árbol o en rodales individuales, siendo un grupo de rodales forestales lo que forman los montes y los bosques. La contabilidad de carbono siempre debe ser desde un ámbito regional, global y no en un solo rodal o árbol único, porque esto es lo que la atmósfera “ve”.

La capacidad de absorción de carbono de nuestros montes y su stock de carbono se monitorean cuidadosamente. Los cambios en las reservas de carbono no se deben observar en unos pocos años y en sólo un árbol o en rodales individuales, siendo un grupo de rodales forestales lo que forman los montes y los bosques. La contabilidad de carbono siempre debe ser desde un ámbito regional, global y no en un solo rodal o árbol único, porque esto es lo que la atmósfera “ve”. A gran escala, la capacidad de carbono debe mantenerse en cualquier momento.

Hoy en día, los pellets de madera se producen principalmente a partir de subproductos de la industria de la madera, como los aserraderos, y en menor medida de madera sin utilidad para fabricar papel, cartón, muebles, suelos o embalajes procedentes de aclareos de aprovechamientos forestales. Esto tiene perfecto sentido ambiental y económico. De hecho la bioenergía es la fuente de energía que mejor cumple los postulados de la Economía Circular.

El 100% del pellet certificado que se usa en España procede de bosques gestionados de forma sostenible, garantizando el crecimiento de nuevos árboles en lugar de los árboles utilizados. Para los forestales y para toda la sociedad es importante reforestar y apoyar la regeneración natural del monte después del aprovechamiento, que debe calibrarse para que el monte pueda mantener su capacidad de absorción de carbono en el futuro. Todos los pellets proceden de madera que crece en nuestros bosques de forma natural y contribuye directamente a gestión sostenible de los mismos.

Por todo esto, y porque está doblemente garantizado, el uso de pellets ni causa deforestación en España, ni pone en riesgo el stock de carbono de nuestros bosques. En promedio, más del 65% de la madera que crece anualmente en los bosques españoles permanece en el bosque, lo que aumenta la reserva de carbono. Y del 35% de madera que se extrae solamente, el 10% se convierte en pellets.

En los últimos años, el consumo de pellets aumentó considerablemente en España, mientras que la cantidad de madera con fines energéticos ha sido constante. Por lo tanto, su uso no está impulsando la extracción de madera de los bosques, sino que más bien valoriza de forma inteligente los restos de otras industrias madereras. No sólo eso, sino que este consumo constante de madera para usos energéticos también responde a la mayor eficiencia de los equipos, mientras que hace años calentar una vivienda con leña requería muchísima cantidad actualmente los nuevos equipos de pellet son muchísimo más eficientes y aportan mayor cantidad de calor con mucha menos cantidad de madera.

El uso de pellets contra el cambio climático

En Europa el consumo de pellet ha pasado de 4 a 14 millones de toneladas en los últimos 10 años. En este mismo periodo, el consumo de pellet doméstico en España ha aumentado desde las casi 100.000 toneladas anuales a las 573.000 que se consumieron en 2018. Y las previsiones apuntan a que se superará el millón de toneladas en 2022.

Los productores españoles garantizan el suministro y aumentan la fabricación de forma acompasada. La capacidad productiva de España supera ampliamente las 593.000 toneladas fabricadas el pasado año, que fueron suficientes para abastecer al mercado nacional.

Las emisiones reducidas con el uso de pellet al haber sustituido a combustibles fósiles como gasóleo, equivale a reducir las emisiones de 783.717 toneladas de CO2, o retirar de la circulación más de 3 millones de coches diesel. Y si las previsiones se mantienen, en 2022 equivaldrá a retirar del orden de 6 millones de coches diesel.

Fuentes: Avebiom y Bioenergyeurope

El uso de pellets de madera como fuente de energía térmica se está imponiendo como la medida más sostenible en términos económicos, sociales y ambientales para luchar contra el cambio climático. Su uso fomenta el desarrollo rural, crea empleos y, al ser rentable, contribuye a un futuro sostenible, justo con nuestra sociedad y el medioambiente.

El uso de pellets de madera como fuente de energía térmica se está imponiendo como la medida más sostenible en términos económicos, sociales y ambientales para luchar contra el cambio climático. Su uso fomenta el desarrollo rural, crea empleos y, al ser rentable, contribuye a un futuro sostenible, justo con nuestra sociedad y el medioambiente.

Los pellets son neutros en carbono

El uso energético de pellets de madera es neutro en carbono: el carbono que las plantas generan con la fotosíntesis se libera con la combustión. Las emisiones de energías fósiles son completamente diferentes: ¡el carbono liberado en la atmósfera se acumuló y almacenó en el suelo durante millones de años!

La sociedad ya tiene alguna herramientas para luchar contra el cambio climático, y la principal es reducir el consumo de combustibles fósiles que por otra parte están generando desde hace décadas una altísima dependencia energética de otros países y multinacionales.

Como indica la actual Directiva de Energía Renovable de la U.E. se deben tener en cuenta las emisiones para el procesamiento y transporte de la biomasa, al igual que para otros combustibles fósiles. Los criterios de  sostenibilidad en esta directiva  aseguran que estas emisiones se mantengan al mínimo con estrictos requisitos de ahorro de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Además, se está haciendo un buen progreso en la investigación y el desarrollo de tecnologías para capturar y almacenar CO2, impidiendo que se emitan a la atmósfera. De cualquier forma, el consumo de un biocombustible como el pellet de madera producido en un entorno cercano será más sostenible que tener que importarlo en barco desde terceros países a miles de kilómetros.

La misma directiva europea garantiza que, con los criterios de sostenibilidad ambiental exigidos para todos los tipos de bioenergía, se convierte en la única forma de energía con una garantía de abastecimiento sostenible, independientemente del origen geográfico. Estos criterios garantizan la biodiversidad, la calidad del suelo, la protección de la naturaleza, mantener el almacenamiento de carbono en el  monte e importantes ahorros de GEI comparado con los combustibles fósiles.

Fuentes: Avebiom y Bioenergyeurope

Entrevista realizada a Javier Díaz durante la celebración de Expobiomasa 2019. En ella habla sobre el panorama actual de la biomasa.
El verdadero desafío del sector no radica sólo en reemplazar las contaminantes calderas de gasoil o gas, sino también instalaciones de biomasa antiguas e ineficientes con instalaciones modernas. Las estufas y calderas de biomasa ya no están asociadas con aparatos arcaicos para obtener calor, sino que la actual tecnología garantiza que la alta eficiencia va de la mano con las bajas emisiones.

El verdadero desafío del sector no radica sólo en reemplazar las contaminantes calderas de gasoil o gas, sino también instalaciones de biomasa antiguas e ineficientes con instalaciones modernas. Las estufas y calderas de biomasa ya no están asociadas con aparatos arcaicos para obtener calor, sino que la actual tecnología garantiza que la alta eficiencia va de la mano con las bajas emisiones.

Según los últimos datos publicados sobre un análisis de Agencia Francesa de Medioambiente y Energía (www.ademe.fr) al cambiar en una vivienda una vieja estufa de leña por una de pellet o una moderna de leña se consiguen mejoras considerables en el rendimiento, y se disminuyen muchísimo las emisiones de monóxido de carbono y de partículas. Económicamente, la mejora de rendimiento provocada por el cambio aporta un ahorro significativo al reducir considerablemente la compra de pellets o leña para obtener la misma cantidad de calor.

Haciendo el mismo uso por parte de los propietarios de la vivienda, los datos medios del estudio son que el cambio de un equipo de 27 años de antigüedad por una estufa nueva de pellet mejora el rendimiento un 34% y reduce las emisiones de CO un 88%. Si el cambio es por una moderna estufa o chimenea de leña el rendimiento mejora un 16% y las emisiones de monóxido de oxígeno se reducen un 57%. La reducción de partículas en el estudio es del 52% de media.

El sello permite identificar a instaladores de estufas y calderas de biomasa que ejecutan de forma profesional su trabajo

La Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa, Avebiom, ha activado la web que gestiona el Sello del Instalador de Biomasa Térmica Certificado (iBTc), www.selloibtc.es, que permite poner en contacto a instaladores de biomasa avalados por la calidad y profesionalidad con los usuarios y potenciales usuarios que desean las mayores garantías de éxito en el funcionamiento de sus instalaciones.

De esta manera, Avebiom cierra la primera fase del proceso de implantación del Sello del Instalador iBTc, tras su puesta en marcha en mayo pasado y después de que se hayan incorporado las primeras empresas instaladoras certificadas.

A través de esta nueva web, las compañías certificadas tienen acceso a toda la documentación que deben conocer, desde los objetivos del sello, el esquema de certificación, la Carta de Calidad, hasta los requisitos técnicos y las tarifas.

Por su parte, los usuarios pueden consultar los datos de las empresas certificadas y valorar, si lo desean, tanto sus instalaciones como a las empresas que han intervenido en las mismas, dejando constancia de su grado de satisfacción.

La web incluye, por otra parte, un módulo para la petición de presupuestos por vía telemática a las posibles empresas interesadas en cada proyecto. Es un formulario en cuatro pasos, rápido, sencillo y muy útil.

En la actualidad, las empresas que ya aparecen disponibles en la web son: Calordom (Madrid), Gebio (Sevilla) y Calor Erbi (Castilla y León), “aunque en breve se irán incorporando nuevas empresas, que en estos momentos están en proceso de certificación”, según Juan Jesús Ramos, responsable técnico del sello iBTc.

Un elemento diferenciador en el mercado

Javier Díaz, presidente de Avebiom, ha destacado la importancia que tiene para el sector el hecho de “apostar por ofrecer al cliente garantías de calidad y control de las instalaciones y poder diferenciar en el mercado a las empresas que ejecutan de forma profesional su trabajo”.

Según datos del Ministerio de Industria, en España hay más de 30.000 empresas capacitadas para realizar instalaciones térmicas en edificios (RITE), de las cuales el 27% han operado con equipos de biomasa, según estimaciones del Observatorio Nacional de Biomasa de Avebiom.