Pellet, leña, hueso,...

El consumo de pellet doméstico en España ha pasado de 150.000 toneladas en 2011, a 598.000 toneladas en el año 2018.

La certificación ENPlus del pellet se consolida como referencia de los consumidores. Las expectativas de BIOENERGY EUROPE hablan de un mercado del pellet doméstico europeo que alcanzará el consumo de 20 millones de toneladas en el año 2020.


 
En CIMEP se hablará de la materia prima, de la situación del mercado nacional e internacional y de la evolución de las instalaciones consumidoras de pellets, temas que abordarán expertos de referencia internacional. 
Mobile Pellet Plant, una planta de fabricación de pellet. La pelletizadora está fabricada en un contenedor de unos 40 pies, lista para funcionar. Esta planta de pellets puede ser transportada, lo que permite deslocalizar la producción de pellets y cambiar su ubicación en función de donde se encuentre la materia prima.
Biomasa en formato Pellet de madera 100% natural que carece de aditivos y grasas vegetales.
Ensayos de combustión de biomasa en forma de astillas de pino en una planta piloto de combustión de parrillas de 500 kWt en el CEDER-CIEMAT. La emisión de partículas se ve claramente influenciada por la calidad de las astillas.
Biomasa en formato pellet normalizado realizado con hueso de aceituna. Más económico y se puede utilizar en los mismos equipos que el pellet de madera.
El único “pero” a la buena marcha del mercado de los pellets, analizado en la conferencia World Sustainable Energy Days, han sido las tensiones de stock que, aunque no ha llegado a sufrir ninguna rotura, ha estado algo justo en esta temporada.
En general, los mercados han trasmitido buenas sensaciones, muy distintas de las preocupaciones que marcaron los encuentros World Sustainable Energy Days dos y tres años atrás.
Durante la 4º reunión de la Federación Europea de Aceite de Oliva y Biomasa del Olivar se puso de relieve la preocupación en el sector en cómo perfeccionar  la economía circular del sector del olivar, así como las altas producciones y con difícil salida de la principal biomasa del olivar: el orujillo.
Según las últimas estadísticas del Instituto de Recursos Naturales de Finlandia, se produjeron en Finlandia un total de 385.000 toneladas de pellets de madera en 2018, casi una quinta parte más que en el año anterior, y la mayor producción de la historia. También en 2018, las importaciones marcaron un record con un total de 95.000 toneladas de pellets de madera importados a Finlandia. Aumentaron un 10 por ciento y mayoritariamente fueron importados de Rusia. Se exportaron además un total de 43.000 toneladas, principalmente a Dinamarca y Suecia.
El año 2019 comenzó bien para los austriacos, porque desde el 1 de enero, la calefacción de gasóleo en  nuevos edificios de la Baja Austria está prohibida, y será aún mejor.  Viena sigue con esta tendencia a finales de marzo y va un paso más allá: los sistemas de calefacción de gasóleo también están prohibidos para las grandes reformas. A nivel nacional, las calefacciones de gasóleo estarán prohibidas en toda Austria a partir de 2020.  El siguiente paso se prevé que será prohibir la instalación de calefacciones de gas.
En la mayoría de los países mediterráneos existe un mercado importante de biocombustibles sólidos para aplicaciones de calefacción en el sector residencial. En estos países, además de los pélets y las astillas de madera, se utilizan otros combustibles sólidos derivados de la biomasa típica mediterránea.
Richard Weissend, el presidente de Heineken en España, anunció que su planta La Imora, en Jaén, utilizará la poda de olivo como combustible.