Es el momento de pensar en cambiarse a la biomasa

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¿Aún no lo has pensando para tu casa, comunidad de vecinos o negocio?

EUROSTAT publica los precios medios que han pagado los consumidores en España, impuestos incluidos, por la energía en diciembre de 2021, antes de la escalada de precios provocado por la guerra de Ucrania. La electricidad ya había subido un 23% durante 2021, el gas un 22% y el gasóleo de calefacción un 46%. Pocos expertos del sector creen que los problemas de suministro de gas y gasóleo no se vayan a acentuar y prolongar en el tiempo con las políticas restrictivas los próximos años en toda Europa tanto económicas como medioambientales.

 

Estabilidad de los precios de la biomasa y ahorro.

Usar biomasa para generar calor tiene dos ventajas fundamentales desde el punto de vista económico, además de la independencia energética que aporta.

La primera de ellas es estabilidad en los precios a lo largo de los años y a pesar de que el número de consumidores de biomasa crece por encima del 20% cada año aumentando la demanda. Es decir, los precios se han mantenido muy estables durante los últimos 10 años, aunque también es cierto que vamos a ver un aumento en los próximos meses debido al aumento de los costes de trasporte y fabricación.

La segunda es ahorro al sustituir los combustibles fósiles como el gasóleo de calefacción, pudiendo amortizar la inversión en muy poco tiempo. Y es que el precio del gasóleo de calefacción acaba de batir un record hace unos días en España, llegando a costar de media 1,39 euros el litro, un 70% más caro que diciembre. Hoy generar calor con pellets cuesta menos de la mitad que hacerlo con gas o gasóleo, y generar calor en una caldera de astillas forestales cuesta la cuarta parte que hacerlo con fósiles. La diferencia de precios se ha acentuado.

 

Política medioambiental: reducción del consumo de gas un 70%

Acaba de publicarse el sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) que indica que para alcanzar el cumplimiento de los límites de temperatura del Acuerdo de París se necesita una acción urgente y ambiciosa a todas las escalas, además de una profunda transformación social e industrial hacia un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.

Según concluye el nuevo informe, limitar el calentamiento global a 1,5ºC es casi inevitable, pero se podría reducir por debajo del nivel crítico hacia finales de este siglo. Para ello, se requiere que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero alcancen el pico antes de 2025 para que luego se reduzcan en un 43% antes de 2030 y hasta el 84% en 2050. Para cumplir con esta meta se estima que el uso global de gas tendrá que haberse reducido un  70% en comparación con 2019.

Fuentes:

Observatorio de la biomasa

Foro de Bosques y Cambio Climático