Las comunidades de vecinos buscan la eficiencia y el ahorro de la calefacción con biomasa
29 / 10 / 18
Las comunidades de vecinos buscan la eficiencia y el ahorro de la calefacción con biomasa
biomasa suministra calor a comunidades de vecinos

Ya es posible renovar una instalación sin desembolso inicial alguno, a través de una empresa de servicios energéticos.

La biomasa se está imponiendo como la solución más eficiente en las grandes poblaciones, donde las viviendas se agrupan en bloques de numerosos vecinos que comparten gastos de comunidad y donde el mayor gasto más frecuente suele ser la calefacción y el agua caliente (ACS).

Son centenares las comunidades de vecinos que ya se han pasado a la biomasa por razones de eficiencia, ahorro, facilidades y confort. Actualmente hay dos formas de implementación.

La primera, la clásica, en la que los propietarios de la finca realizan la inversión e instalan una nueva caldera de biomasa para dar servicio a toda la comunidad, que contratará la instalación de los equipos, el suministro posterior de biomasa y el mantenimiento, haciéndose cargo de repercutir entre los vecinos el coste proporcional del consumo y los gastos. Existen numerosas ayudas y subvenciones de administraciones locales y autonómicas que colaboran habitualmente en la financiación del equipo de biomasa con el fin de mejorar la eficiencia energética de los  edificios.

La segunda, la más novedosa, es la contratación de una Empresa de Servicios Energéticos (ESE) para el suministro de calefacción a todos los vecinos sin necesidad de hacer una inversión inicial y sin preocupaciones. La ESE compra e instala la caldera, realiza el mantenimiento y el suministro de biocombustible y la comunidad de vecinos solo tiene que pagar la factura por el calor consumido.

¿Por qué funcionan tan bien los Servicios Energéticos?

Como usuarios exigimos, cada vez más, un mayor grado de satisfacción, requerimos costes ajustados y si es posible que las emisiones no afecten al cambio climático, como sí lo hace el gas o el gasóleo, que además hay que importarlo de países a miles de kilómetros empobreciendo nuestra economía. Las ESE que eligen la biomasa como recurso energético consiguen garantizar a los clientes ahorro energético y económico,   mayor confort al cliente y sostenibilidad medioambiental.

El director de proyectos de AVEBIOM, Jorge Herrero, explica algunas de las ventajas que ofrecen las ESE que usan biomasa como fuente de energía. “El ahorro económico desde el primer día, la comodidad (ya que la empresa se encarga de todo de forma profesional), la estabilidad del precio a corto y largo plazo, no tener que hacer ninguna inversión inicial (ya que la realiza la ESE), la garantía de suministro y un largo etcétera, que ya está demostrado en miles de instalaciones reales que han contratado una ESE con biomasa en comunidades de vecinos, industrias y edificios dotacionales como hoteles, colegios y hospitales”.

Garantía de rendimiento energético

Cuando una ESE asume una instalación se hace responsable de la correcta adaptación entre el combustible y el equipo, para aportar el calor necesario en el momento que los vecinos lo requieren.

Actualmente, los profesionales de las ESE aportan el conocimiento y experiencia necesarios para instalar, operar y mantener cualquier instalación de calefacción biomasa. Así se garantiza el rendimiento energético óptimo, porque conocen a la perfección las tecnologías disponibles, las más eficientes, y sobre todo las que cumplen con todas las normativas, lo que permite manejar la energía a demanda del cliente.

Las ESE aseguran un buen rendimiento energético gracias a que realizan un correcto dimensionamiento de la instalación, cuentan con equipos de máxima calidad, utiliza biomasa de calidad estandarizada y realiza un correcto mantenimiento, ya que controla y telegestiona la instalación en todo momento.

Confort y cero preocupaciones

Los vecinos que tienen calderas comunitarias buscan una solución para evitar una subida de la cuota comunitaria o reducir las horas de servicio de la calefacción, ante la volatilidad del precio del gasóleo y las propuestas para subir los impuestos a los combustibles fósiles (gasóleo y gas) que tanto contaminan. 

Muchas de las calderas de comunidades de vecinos están obsoletas, más que amortizadas y con problemas: son muy poco eficientes y muy contaminantes.

Concertar el servicio calefacción con una empresa de servicios energéticos (ESE) permite establecer un contrato de ahorro garantizado cambiando el gasóleo por biomasa, sin necesidad de hacer ningún desembolso inicial.

Gracias al contrato firmado con la ESE se establece un precio por el servicio en función del consumo, que se basa en un ahorro garantizado para el usuario y un grado de eficiencia que asegura el suministro de calor y el mantenimiento de los equipos. 

Este contrato de venta de calor se firma entre la ESE y la comunidad de vecinos para un periodo, que suele oscilar entre ocho y 15 años, dependiendo de los intereses de ambas partes.

La ESE compra e instala la caldera, realiza el mantenimiento y el suministro de biocombustible. Por su parte, la comunidad de vecinos sólo tiene que abonar la factura por el calor consumido. Y es cada uno de los vecinos quien asume el coste de su consumo de acuerdo con el registro del contador independiente de cada vivienda.

Ahorro inicial del 15%

Tras el cambio de una calefacción de gasoil, por ejemplo, a biomasa, lo habitual es que se genere un ahorro de un 15%, aproximadamente, con respecto al gasto anterior.

Y cuando vence el primer contrato establecido con la ESE, el ahorro es mucho mayor, ya que se ha amortizado el coste de la nueva caldera y en ese momento la instalación pasa a ser propiedad de la comunidad de vecinos, que puede optar por renovar el contrato con la ESE (con una sustancial mejora) o incluso llegar a gestionarlo de forma independiente.

“Aportar confort y cero preocupaciones al mejor precio es la clave del éxito de las ESE para que cada vez más comunidades de vecinos renueven su instalación vieja por una nueva de biomasa mucho más eficiente”, ha explicado Jorge Herrero. Es una fórmula en la que ambas partes ganan, pero que todavía no tiene una gran implantación en España.

“Estamos a tiempo —añade Herrero— de lograr una importante mejora y llegar a cumplir los objetivos de sostenibilidad que nos marca la Unión Europea; y además, ahorrando dinero. En algunas ciudades, como Salamanca, Madrid o León, el desarrollo de estos modelos de negocio están siendo mucho más demandados, debido sobre todo a la implicación de empresas como Bioenergy Barbero, Calordom, Erbi, Foresa, Gebio y Veolia como expusieron en la pasada edición de EXPOBIOMASA”.