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Ahorro y eficiencia energética

Promotores, proyectistas, arquitectos y decoradores, constructores, empresas de rehabilitación, administradores de fincas y grandes consumidores de energía tienen la oportunidad de integrar la biomasa en el mercado de la edificación y la rehabilitación, aprovechando:

  • Las ventajas de ahorro, financiación y mantenimiento que supone para usuarios y profesionales la contratación con Empresas de Servicios Energéticos (ESEs).
  • La legislación vigente, que incluye las instalaciones de biomasa como medida de rehabilitación y eficiencia energética en viviendas.
  • La biomasa para ACS y calefacción es una de las soluciones más atractivas para mejorar sustancialmente la Calificación de Eficiencia Energética, con períodos de retorno menores que cualquiera de las medidas pasivas en aislamiento, ventanas, etc.
    En edificación residencial, la demanda térmica para ACS y calefacción supone cerca del 66% de la energía total consumida en condiciones de habitabilidad y uso normales. Los edificios que obtienen la energía de combustibles fósiles, obtienen una baja calificación al penalizarse las elevadas emisiones de CO2. Las energías renovables, como la biomasa, no computan ni emisiones de CO2 ni consumos de energía primaria no renovable, por lo que edificios con mala calificación la pueden ver muy mejorada si instalan una caldera nueva de biomasa.

 

 
La biomasa puede cubrir las necesidades energéticas de los 28 Estados miembros desde el 19 de noviembre hasta el final del año: 43 días, dos más que el año pasado. Bioenergy Europe celebra este logro con la segunda edición de su Campaña del Día Europeo de la Bioenergía.
Mediante la conversión de las previsiones para el consumo energético de Europa en formato de calendario, Bioenergy Europe calcula que Europa se basa en la energía fósil y nuclear para 293 días en el año 2018 (desde el 1 de enero hasta el 20 de octubre). Las Energías Renovables: 72 días (del 20 de octubre al 19 noviembre). Y la #Bioenergía contribuye con la impresionante cifra de 43 días: a partir del 19 de noviembre hasta el 31 de diciembre. Dos días adicionales de energía limpia en comparación con 2017.
España, muy atrás en comparación con otros países de nuestro entorno, celebrará su propio #bioenergyday el 3 de diciembre, el mismo día que en 2017. En términos generales no ha habido variaciones. Países como Dinamarca, Suecia y Hungría han visto un aumento neto en el consumo de bioenergía de hasta 4 días en comparación con el año pasado. La fecha simbólica del 19 de noviembre se celebra como el "Día Europeo de la Bioenergía".
La contribución de la primera fuente de energía renovable de Europa es sorprendente. Medio millón de europeos trabajan en el sector de la bioenergía, equivalentes a las cifras de empleo en la industria farmacéutica. La bioenergía ha creado desde el año 2000 miles de empleos y oportunidades económicas: uno de cada dos europeos que trabajan en energías renovables está empleado en el sector.
Los premios QIA es una competición internacional anual de la que forman parte 18 países, cuyo objetivo es impulsar proyectos innovadores en las empresas y organizaciones y reconocer internacionalmente los proyectos más innovadores. Partiendo de una concepción diferente de las dos partes esenciales de una caldera (quemador e intercambiador), la empresa ha podido concebir, desarrollar e implantar con éxito una caldera de biomasa, medioambientalmente respetuosa, con un rendimiento muy superior a las mejores calderas de biomasa existentes en el mercado.
Serra es una de las localidades de la Comunitat Valenciana, con una clara vocación de ser autosuficiente energéticamente. Hace unos años iniciaron un proyecto local de aprovechamiento de la bioenergía. Convierten los residuos de jardinería, agricultura y forestales (procedentes fundamentalmente de trabajos de prevención de incendios) en biocombustible adecuado para usos locales.
El sector de la biomasa sigue su lucha particular para obtener el respaldo del Gobierno a fin de ocupar el lugar que “nos merecemos” en el mix energético nacional y que “no pudimos conseguir con el Gobierno anterior”.
El objetivo de la ayuda es “mejorar la eficiencia energética de los edificios y potenciar el uso sostenible de los montes”. Se ha autorizado un gasto de 897.260 euros, de tramitación anticipada, para financiar la convocatoria de ayudas de 2019 para el cambio de calderas tradicionales por otras que utilicen biomasa forestal. La finalidad es la sustitución de sistemas, instalaciones e infraestructuras de producción de calor a partir de combustibles fósiles por otros que utilicen biomasa forestal (astillas y pellets).
Ya es posible renovar una instalación sin desembolso inicial alguno, a través de una empresa de servicios energéticos. La biomasa se está imponiendo como la solución más eficiente en las grandes poblaciones, donde las viviendas se agrupan en bloques de numerosos vecinos que comparten gastos de comunidad y donde el mayor gasto más frecuente suele ser la calefacción y el agua caliente (ACS). Son centenares las comunidades de vecinos que ya se han pasado a la biomasa por razones de eficiencia, ahorro, facilidades y confort. Actualmente hay dos formas de implementación.
ENCE apuesta decididamente por la hibridación de algunas termosolares con plantas de generación de energía renovable con biomasa. El acuerdo por el que ENCE adquirirá el 90% de la Termosolar de Puertollano a Iberdrola, permitirá convertir un activo renovable no gestionable —que sólo genera energía durante las horas con Sol— en gestionable, gracias a la capacidad de la biomasa de producir energía de manera programable, firme y estable, y en momentos de alta demanda.
La Comisión Europea presentó “un plan de acción para el desarrollo de una bioeconomía sostenible y circular al servicio de la sociedad, el medio ambiente y la economía de Europa”. Entre los tres objetivos claves de dicho plan, de los que se despliegan catorce medidas concretas para poner en marcha en 2019, está la confianza en que la bioenergía contribuya a reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
La utilización de la biomasa como combustible de calefacción representa un ahorro para las familias que puede ser de hasta el 66% con respecto al coste del gasóleo, ha afirmado Javier Díaz, presidente de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), en la apertura de las jornadas sobre “El uso sostenible de la bioenergía en Valladolid”, organizadas por la Asociación en colaboración con la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Valladolid.